top of page

Más allá de la Iglesia, porque todavía sigo a Jesús.

  • Writer: JC
    JC
  • 6 days ago
  • 4 min read

Hay muchas razones por las que hoy tantas personas se alejan de la fe. Algunos están cansados de ver la política disfrazada de espiritualidad. Otros han sido heridos por iglesias que prometieron amor pero entregaron juicio. Otros están agotados por un ruido religioso que se siente más como espectáculo que como verdad. Yo entiendo eso. Yo también lo veo. Y aun así, en medio de todo, hay una pregunta que me hacen en voz baja, casi con cautela. ¿Por qué tú todavía sigues a Jesús?

Para mí, la respuesta no empieza en una iglesia. No empieza con reglas, tradiciones ni lenguaje religioso. Empieza con un momento que se convirtió en mi primer paso👣, mucho antes de entender teología, cultura de iglesia o lo que otros harían después en Su nombre.

Yo estaba en segundo grado cuando escuché por primera vez acerca de Jesús de una manera que tocó algo profundo en mí. Crecí sin un padre. Un día, una maestra de Biblia habló de Dios no solo como una idea, sino como un Padre. Un Padre que ve, que conoce y que permanece. Algo en mí conectó con eso de inmediato. Ese fue mi primer paso. No hacia la religión, sino hacia una relación. No hacia reglas, sino hacia pertenencia. Por primera vez sentí que tenía una figura paterna que era real, cercana y para mí. Esa conexión nació fuera de estructuras religiosas, y me ha acompañado toda la vida.

Con el tiempo, comencé a notar algo que se convirtió en una piedra en mi camino🚶🏽‍➡️. Vi iglesias reflejar el corazón de Jesús con amor y servicio, pero también vi iglesias usar Su nombre de maneras que no se parecían a Él. Esa tensión nunca me dejó en paz. ¿Cómo podía el mismo nombre ser usado para sanar en un lugar y para herir en otro? Esa incomodidad me empujó a mirar más profundo. Me llevó a separar quién es Jesús de lo que otros a veces hacen con Él.

Como mi relación con Jesús llegó antes que mi inmersión en la cultura de iglesia, aprendí a reconocer la diferencia. Aprendí a confiar más en Su carácter que en las interpretaciones de otros. Hubo etapas en las que malentendí Sus enseñanzas. Momentos en los que apliqué cosas de forma incorrecta. Temporadas en las que cargué creencias formadas más por el miedo que por el amor. Pero una y otra vez, Jesús fue lo suficientemente bueno para corregirme. No con vergüenza. No con condenación. Sino con claridad. Con paciencia. Con una invitación constante a regresar a lo que es verdadero.

Esa fidelidad a Su corazón se convirtió en mi brújula.

He pasado por algunos de los momentos más bajos de mi vida. Temporadas en las que el suelo parecía desaparecer bajo mis pies. Situaciones en las que no sabía cómo iba a salir adelante. Y aun así, incluso en esos fondos, hubo algo que todavía no puedo explicar del todo. Una paz que no coincidía con las circunstancias. Una certeza silenciosa en mi mente y en mi corazón de que iba a salir adelante. De que no siempre se sentiría así. De que no estaba solo en la oscuridad.

Esa paz no vino de la religión.Vino de la relación.

Seguir a Jesús nunca ha significado una vida sin dolor. Ha significado una vida con dirección. Con un ancla. Con una presencia que no desaparece cuando todo se desmorona. Una voz que no se hace más fuerte en juicio, sino más cercana en compasión. Un recordatorio constante de que incluso cuando no entiendo lo que está pasando, sigo siendo sostenido. Esa es la brújula🧭 en la que he aprendido a confiar. No porque la vida sea fácil, sino porque Su presencia es constante.

Por eso también duele ver Su nombre mal usado. Duele ver Sus palabras convertidas en armas. Duele ver a personas tratadas con dureza y escuchar que todo se hace en el nombre de Dios. Porque cuando realmente conoces quién es Jesús, te das cuenta de lo lejos que eso está de Su corazón. Y no quiero que nadie lo pierda por culpa de eso.

Si has sido herido por una iglesia. Si has sido confundido por la religión. Si has sido empujado lejos por personas que dijeron representarlo, pero no se parecían a Él.

Quiero que escuches esto. No dejes que ellos te quiten una de las relaciones más transformadoras que podrías experimentar en tu vida.

Este es el sendero abierto🛣️ que yo sigo caminando. No es un camino perfecto. No es un camino sin dolor. Pero es un camino honesto. Conocer a Jesús no se trata de hacerlo todo bien. Se trata de ser conocido. Se trata de ser amado en tus preguntas, en tus dudas, en tu crecimiento y en tus errores. Se trata de caminar con Alguien que está más comprometido con tu sanidad que con tu perfección.

Mi invitación es sencilla. Dale una oportunidad honesta. No una oportunidad religiosa. No una actuación. No una versión moldeada por lo que has visto en otros. Una oportunidad honesta. Háblale. Lee Sus palabras por ti mismo. Observa cómo trata a las personas en los evangelios. Permite que Él te muestre quién es, en lugar de dejar que otros lo definan por ti.

Para mí, ha sido la decisión más valiosa de mi vida. No la cambiaría por nada. A pesar del ruido. A pesar de las distorsiones. A pesar de las decepciones que he visto en instituciones. El Jesús que conocí de niño. El Padre con el que conecté en ese salón de clases. La presencia que me sostuvo en mis temporadas más oscuras. Él sigue siendo el mismo.

Por eso todavía lo sigo.No por lo que otros han hecho en Su nombre.Sino por lo que Él ha hecho en mi vida.


Descalzo ante Dios. Honesto contigo. Firme en lo sencillo.


Barefoot Gospel👣

Comments


We'd Love to Hear From You

© 2035 by Train of Thoughts. Powered and secured by Wix

bottom of page